sábado, 15 de noviembre de 2008

CABLE: MESSIAH WAR

Guión: Duane Swierczynski

Dibujo: Ariel Olivetti

Editorial: Marvel

Formato: Cartoné. 128 Páginas

Precio: 19,99 $

Calificación: 3/10

A lo largo de la vida de cualquier coleccionista, en este caso de comics, se toman decisiones que pueden ser más o menos acertadas. Muchos de los tebeos adquiridos pueden entrar y salir por uno u otro motivo. De todos los comics de mutantes adquiridos desde que tengo uso de razón muchos han salido por la puerta de atrás pero hay otros que se han mantenido contra viento y marea.

Es el caso de las dos últimas etapas del mutante venido del futuro. La primera a cargo de Joe Casey y Jose Ladronn es un claro ejemplo de cómo se tiene que hacer un comic de acción, aventuras y sci-fi. Por otro lado, los números post-Casey, guionizados por David Tischman y Darko Macan e ilustrados por Igor Kordey nos mostraban a un Nathan como lo que es, un soldado (posteriormente la colección pasó a llamarse Soldier-X), pero un soldado de guerrillas o milicias, de los de fusil en mano, nada de pistolas que parecen secadores gigantes. Dos auténticas joyas de las que no creo que me desprenda nunca.

Cuando Marvel anunció nueva reencarnación del personaje me estuve frotando las manos de lo lindo. Y además el dibujo es de Ariel Olivetti así que el espectáculo estaba asegurado. Y no podía tener más razón. Menudo espectáculo basurama y porquerizo que orquesta, sobre todo, el guionista de la serie, un tipo de apellido impronunciable llamado Duane Swierczynski. Si la narrativa de Bendis puede llegar a enervar al más pintado, lo de este tipo ya es de nota. Tenemos la suerte de que el primer arco dure tan solo cinco números, si llegan a ser seis el timo hubiese sido de escándalo.

Créanme si les digo que lo que ocurre en estos cinco primeros números se podría haber contado en, como mucho, uno, sí, sí, de los de 24 páginas. Sinopsis: Cable y otro mutante (para no destripar posibles sorpresas de los crossovers X) se dan de tortas todo el tiempo por una cosa que todo el mundo anhela, y… Bueno ya está. Añadan un par de saltos temporales al futuro, personajes que hemos conocido en el presente y que salen un pelín desmejorados, y poco más.

El bueno de Olivetti cumple, como siempre, de forma espectacular. Su dibujos siempre son un aliciente para disfrutar de cualquier proyecto en el que se vea implicado, pero…, sí, hay un pero en la parte gráfica, a medida que avanzan los números las ilustraciones van perdiendo detalles y acabado. Se nota la presión de una colección mensual. Nada comparable a, por ejemplo, el crossover entre Batman-Superman-Aliens-Predator, cosa fina.

Desilusión, chapuza, vacío, banal, olvidable, etc… Esto son algunos adjetivos que se me ocurren para definir esta nueva carrera de Cable. Muy poco acierto veo en sus páginas y mucho tendrán que cambiar las cosas para hacer que esta serie tenga algo de interés. Yo desde luego me deleitaré, otra vez, y van…, con las dos etapas anteriormente citadas donde todo funciona perfectamente, la máquina rinde al 200% y no hay ningún cable suelto.

Marione (32)

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